
Purificadora implacable
La lavanda no limpia, arrastra y expulsa. En su forma más fuerte, elimina no solo energías densas, sino también vínculos espirituales, lazos emocionales y patrones mentales.
Disuelve amarres y dependencias energéticas.
Rompe hechizos sutiles de manipulación emocional, puede provocar insomnio o tristeza temporal cuando limpia demasiado rápido, lo que la lavanda toca o sana o se quiebra.
Guardiana del umbral del sueño
Su fragancia atrae entidades del plano onírico. Si se usa mal o en exceso abre portales en los sueños donde pueden manifestarse presencias, permite la entrada de mensajes pero también de pesadillas cargadas de advertencia. En manos de una bruja, la lavanda puede programar el subconsciente de otros (por eso se usaba en perfumes de hechizo).
Manipulación mental y emocional
Cuando se combina con miel, canela o rosas, se transforma en un hechizo de calma forzada. Se usa para apaciguar enemigos y debilitar su voluntad, inducir confianza o arrepentimiento, en algunos rituales, hacer que una persona sueñe contigo o piense constantemente en ti.
Sello espiritual
La lavanda cierra portales, pero también puede sellar maldiciones o trabajos, manteniéndolos invisibles, por eso se dice que una casa que huele a lavanda no siempre esta limpia, a veces está sellada, su lado oscuro es el silencio y la invisibilidad, oculta tanto como revela.
Planta de muerte dulce
En antiguas prácticas funerarias se usaba para embalsamar energías у calmar espíritus rebeldes, hoy se usa para dormir, pero en el plano sutil, dormir tambien puede significar adormecer la voluntad o el dolor para que no despierte.
De mi altar al tuyo
Erika Ramirez.
